y puertas se cierran dejando caer le pateo cenizas al piso
y me rindo frente a mi portón.
Avanzo por la calle, si llueve no me va a importar.
Voy pensando en que no hace ni un año
y las cosas ya no son igual
Las disculpas no cuesta aceptarlas,
me cuesta saber perdonar.
Y vuelvo a despertar, cansado de estar tan cansado de ser me digo: “No hay mitad que sea tan mala como la que tenés”.
Mirando estoy, a veces me toca el silencio totalcolgado de la hoja más alta del árbol que sé imaginar porquehay cosas que sangran por dentro y nadie las puede notary me acuesto en la cama que
un día la ropa te supe robarquiero amanecer que mañana no soy si no tuve tu ayer °