- Me equivoqué queriendo tu amor. Me equivoqué creyendo al corazón . . . Fuiste el culpable del error, vienes a mi pidiendo perdón. Nunca te tuve y siempre fuiste mio. . . te di mi alma y parte de mi vida, lo he entregado todo por amor. Siento un gran vacío, frío y calor. Pero dime quien te roba el alma, quién te roba el sueño, quién te ama en silencio. Pero dime quien te roba el alma, quién te roba el sueño, quién te ama en silencio. . . Será tu boca , tu pelo , tu risa .. La mente que a mi me provoca, el alma se ha vuelto gris, me duele el corazón cuando me hablan de amor ..
Si el teatro es, como los sueños, sanguinario e inhumano, manifiesta y planta inolvidablemente en nosotros, mucho más allá, la idea de un conflicto perpetuo y de un espasmo donde la vida se interrumpe continuamente, donde todo en la creación se alza y actúa contra nuestra posición establecida, perpetuando de modo concreto y actual las ideas metafísicas de ciertas fábulas que por su misma atrocidad y energía muestran su origen y su continuidad en principio esenciales.
- Me equivoqué queriendo tu amor. Me equivoqué creyendo al corazón . . . Fuiste el culpable del error, vienes a mi pidiendo perdón. Nunca te tuve y siempre fuiste mio. . . te di mi alma y parte de mi vida, lo he entregado todo por amor. Siento un gran vacío, frío y calor. Pero dime quien te roba el alma, quién te roba el sueño, quién te ama en silencio. Pero dime quien te roba el alma, quién te roba el sueño, quién te ama en silencio. . . Será tu boca , tu pelo , tu risa .. La mente que a mi me provoca, el alma se ha vuelto gris, me duele el corazón cuando me hablan de amor ..