Si el teatro es, como los sueños, sanguinario e inhumano, manifiesta y planta inolvidablemente en nosotros, mucho más allá, la idea de un conflicto perpetuo y de un espasmo donde la vida se interrumpe continuamente, donde todo en la creación se alza y actúa contra nuestra posición establecida, perpetuando de modo concreto y actual las ideas metafísicas de ciertas fábulas que por su misma atrocidad y energía muestran su origen y su continuidad en principio esenciales.
Todo este tiempo algo cambió. Siempre se esconde lejos del sol. Tal vez mañana lo encontrarás tal vez me vengas a buscar. Quizás el tiempo lo superó ya no es un juego, ya no es amor. Tal vez mañana lo encontrarás, tal vez te puedas perdonar y una mirada a tu interior puede hacerte llorar. No te detengas será mejor y así sentir que no solos están en su lugar sentir que solo así no llorarán por los demás. Y nunca pude tener control solo una imagen, lejos estoy. Tal vez mañana lo encontrarás, tal vez me vengas a buscar.