Dentro de tus ojos veo un lago
donde un hada se desnuda
para que la adore el sol
la melancolía de la tarde
me ha ganado el corazón y
se nubla de dudas son esos momentos
en que uno se pone a reflexionar y alumbra
una tormenta todo es tan tranquillo
que el silencio anuncia
el ruido de la calma que antecede al huracán
de repente no puedo respirar necesito
un poco de libertad
que te alejes por
un tiempo de mi lado
que me dejes en paz
siempre fue mi manera de
ser no me trates de comprender
no hay nada que se pueda hacer soy
un poco paranoico lo siento al ratito ya te empienzo
a extrañar me preocupa que te pueda perder
necesito que te acerques a mí para sentir el calor de tu cuerpo
un osito de peluche de Taiwán una cáscara
de nuez en el marsuavecito como
la alfombra de piel delicioso como el dulce de leche
Si el teatro es, como los sueños, sanguinario e inhumano, manifiesta y planta inolvidablemente en nosotros, mucho más allá, la idea de un conflicto perpetuo y de un espasmo donde la vida se interrumpe continuamente, donde todo en la creación se alza y actúa contra nuestra posición establecida, perpetuando de modo concreto y actual las ideas metafísicas de ciertas fábulas que por su misma atrocidad y energía muestran su origen y su continuidad en principio esenciales.